Transcurridos cinco años de trayectoria y después de hacerse un hueco en la escena local de Barcelona pasando por las salas más míticas de la ciudad y compartiendo cartel con gran cantidad de artistas de renombre nacional, la banda de indie-rock Nanook decide volcar toda la experiencia acumulada en un nuevo proyecto llamado Verkeren. Con él, pretenden acercar la tradición del indie-poprock nacional cantado en castellano a los sonidos electro-poprock más internacionales. Sus canciones, contenidas en su álbum de debut Intervención, llenan la pista de explosiones de pop brillante y dinámico que incitan al baile más primitivo, es lo que ellos denominan Rapsodia-Pop.